.

Russian Orthodox Mission Society of st. Serapion Kozheozersky

.
Русский
ru
Azərbaycan dili
az
Gjuha shqipe
sq
English
en
العربية
ar
հայերեն
hy
Afrikaans
af
Български език
bg
Cymraeg
cy
Magyar nyelv
hu
Việt ngữ
vi
Dansk
da
עִבְרִית
he
Bahasa Indonesia
id
es
Íslenska
is
Gaeilge
ga
italiano
it
Қазақша
kk
Gĩgĩkũyũ
ki
中文
zh
한국어, 조선말
ko
Κurdî
ku
Кыргыз тили
ky
Latviešu
lv
Lietuvių kalba
lt
Македонски
mk
Bahasa Melayu
ms
Malti
mt
Монгол хэл
mn
Deutsch
de
Nederlands
nl
Norsk
no
język polski
pl
Português
pt
Limba română
ro
Cebuano
ceb
Српски
sr
slovenčina
sk
kiswahili
sw
Tagalog
tl
Тоҷикӣ
tg
ภาษาไทย
th
Тыва дыл
tyv
Türkçe
tr
اردو
ur
Ўзбекча
uz
فارسی
fa
suomi
fi
Français
fr
हिन्दी
hi
Český jazyk
cs
Svenska
sv
eesti keel
et
日本語
ja

Реквизиты для пожертвований:

41001409981867

Símbolo Quicumque

Quienquiera desee salvarse debe, ante todo, guardar la Fe Católica: quien no la observare íntegra e inviolada, sin duda perecerá eternamente. Esta es la Fe Católica: que veneramos a un Dios en la Trinidad y a la Trinidad en unidad. Ni confundimos las personas, ni separamos las substancias. Porque otra es la persona del Padre, otra la del Hijo, otra la del Espíritu Santo: Pero la divinidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo es una, es igual su gloria, es coeterna su majestad. Como el Padre, tal el Hijo, tal el Espíritu Santo. Increado el Padre, increado el Hijo, increado el Espíritu Santo. Inmenso el Padre, inmenso el Hijo, inmenso el Espíritu Santo. Eterno el Padre, eterno el Hijo, eterno el Espíritu Santo. Y, sin embargo, no tres eternos, sino uno eterno. Como no son tres increados ni tres inmensos, sino uno increado y uno inmenso. Igualmente omnipotente el Padre, omnipotente el Hijo, omnipotente el Espíritu Santo. Y, sin embargo, no tres omnipotentes, sino uno omnipotente. Como es Dios el Padre, es Dios el Hijo, es Dios el Espíritu Santo. Y, sin embargo, no tres dioses, sino un Dios. Como es Señor el Padre, es Señor el Hijo, es Señor el Espíritu Santo. Y, sin embargo, no tres señores sino un Señor. Porque, así como la verdad cristiana nos compele a confesar que cualquiera de las personas es, singularmente, Dios y Señor, así la religión católica nos prohibe decir que son tres Dioses o Señores. Al Padre nadie lo hizo: ni lo creó, ni lo engendró. El Hijo es sólo del Padre: no hecho, ni creado, sino engendrado. El Espíritu Santo es del Padre: no hecho, ni creado, ni engendrado, sino procedente de ellos. Por tanto, un Padre, no tres Padres; un Hijo, no tres Hijos, un Espíritu Santo, no tres Espíritus Santos. In en esta Trinidad nada es primero o posterior, nada mayor o menor: sino todas la tres personas son coeternas y coiguales las unas para con las otras. Así, para que la unidad en la Trinidad y la Trinidad en la unidad sea venerada por todo, como se dijo antes. Quien quiere salvarse, por tanto, así debe sentir de la Trinidad. Pero, para la salud eterna, es necesario creer fielmente también en la encarnación de nuestro Señor Jesucristo. Es pues fe recta que creamos y confesemos que nuestro Señor Jesucristo , Hijo de Dios, es Dios y hombre. Es Dios de la substancia del Padre, engendrado antes de los siglos, y es hombre de la substancia de la madre, nacido en el tiempo. Dios perfecto, hombre perfecto: con alma racional y carne humana. Igual al Padre, según la divinidad; menor que el Padre, según la humanidad. Aunque Dios y hombre, Cristo no es dos, sino uno. Uno, no por conversión de la divinidad en carne, sino porque la humanidad fue asumida por Dios. Completamente uno, no por mezcla de las substancias, sino por unidad de la persona. Porque, como el alma racional y la carne son un hombre, así Dios y hombre son un Cristo. Que padeció por nuestra salud: descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos. Ascendió a los cielos, está sentado a la derecha de Dios Padre omnipotente; de allí vendrá a juzgar a vivos y muertos. A su venida, todos los hombres tendrán que resucitar con sus propios cuerpos, y tendrán que dar cuenta de sus propios actos. Los que actuaron bien irán a la vida eterna; los que mal, al fuego eterno. Esta es la fe católica, quien no la crea fiel y firmemente, no podrá salvarse. Amén.

ruРусский
azАзербайджанский
sqАлбанский
enАнглийский
arАрабский
hyАрмянский
afАфрикаанс
bgБолгарский
cyВаллийский
huВенгерский
viВьетнамский
daДатский
heИврит
idИндонезийский
es
isИсландский
gaИрландский
itИтальянский
kkКазахский
kiКикуйю
zhКитайский
koКорейский
kuКурдский
kyКыргызский
lvЛатышский
ltЛитовский
mkМакедонский
msМалайский
mtМальтийский
mnМонгольский
deНемецкий
nlНидерландский
noНорвежский
plПольский
ptПортугальский
roРумынский
cebСебуано
srСербский
skСловацкий
swСуахили
tlТагальский язык
tgТаджикский
thТайский
tyvТувинский
trТурецкий
urУрду
uzУзбекский
faФарси
fiФинский
frФранцузский
hiХинди
csЧешский
svШведский
etЭстонский
jaЯпонский



© Russian Orthodox Mission Society of st. Serapion Kozheozersky
write us